El pasado 3 de enero, Estados Unidos bombardeó Venezuela y secuestró a Nicolás Maduro y Cilia Flores. Esta agresión imperialista intolerable ha supuesto un paso más en la escalada de violencia contra América Latina. Trump ha amenazado a Colombia, México y Cuba con intervenciones o ataques, buscando acabar con la soberanía nacional de los países del continente, disciplinar a los pueblos y a las clases trabajadoras y apropiarse de recursos energéticos y minerales. Detrás de estos ataques se esconden los intereses económicos y geopolíticos de Estados Unidos y de sus clases dominantes, que buscan saquear el petróleo de Venezuela, como dijo explícitamente Donald Trump.
Las empresas energéticas, entre ellas las españolas, como Repsol, se han abalanzado rápidamente sobre los recursos venezolanos, aliándose con el gobierno yanqui. El imperialismo es la respuesta capitalista a su propia crisis. Hoy, como ayer, Estados Unidos actúa como avanzadilla de los intereses empresariales. Al mismo tiempo, el gobierno de Trump reprime y asesina a quienes se oponen a su política racista y colonial en el interior del propio país.
Es necesario construir una resistencia independiente contra esta ofensiva del capital, que nos conduce a la guerra y al enfrentamiento entre los pueblos del mundo. Nos solidarizamos con el pueblo venezolano y su lucha contra el imperialismo, sin avalar al gobierno venezolano que, en un marco de sanciones, ha aplicado políticas neoliberales y represivas contra su propia clase trabajadora, abriendo el camino entreguista al gobierno Trump. El pueblo y la clase trabajadora venezolana deben ser quienes den una salida propia y autoorganizada a la crisis de Venezuela, sin tutelas externas ni ocupaciones imperialistas, aislando así también los intentos de la oposición ultraderechista de Corina Machado de hacerse con el poder aprovechando la crisis.
La Unión Europea, incluido el Estado español, pese a verse amenazada por Trump, forma parte de ese entramado imperial, explota a la clase trabajadora para remilitarizarse, mientras participa del saqueo de los recursos de América Latina, Africa y Asia, como también hacen otras potencias como China. En un contexto de agudización de la crisis ecosocial, la clase dirigente solo es capaz de profundizar la barbarie, como estamos viendo en Palestina.
Llamamos a la movilización internacionalista e independiente contra el imperialismo. Solo la acción global y autoorganizada de las clases trabajadoras del mundo puede detener al imperialismo y al nuevo colonialismo. Por eso, las siguientes organizaciones llamamos a movilizarnos el próximo 25 de enero.
¡Fuera EEUU de Venezuela! ¡Libertad para Nicolás Maduro y Cilia Flores!
¡Solidaridad con América Latina! ¡Por la disolución de la OTAN!
¡Fuera las bases estadounidenses del Estado español!
¡Basta de expolio de las multinacionales! ¡Por la anulación de la deuda externa!
Contra la militarización de Europa. ¡Abajo los presupuestos militaristas del gobierno progresista español!
¡Por un movimiento internacionalista contra la guerra y el imperialismo!
FIRMAN:
CGT – MCLMEX
Co.bas Madrid
BDS Madrid
Rebelión o Extinción
Anticapitalistas Madrid
Coordinadora Juvenil Socialista
Corriente Revolucionaria de Trabajadorxs
Corriente Roja – IV Internacional
Corriente Roja
Izquierda Anticapitalista Revolucionaria






