La huelga de las educadoras del 0-3 en Madrid está siendo una de las grandes luchas de la clase trabajadora en estos momentos. Se enfrentan al gobierno central, autonómico y patronal que pretenden que esta etapa sea un feudo de las empresas a la vez que mantienen a las trabajadoras con el sueldo mínimo y condiciones deplorables. Desde Nuestra Case apoyamos y participamos de este conflicto para desarrollar la auto organización y que esta lucha sea la punta de lanza para dar pasos hacia una huelga general educativa en la Comunidad de Madrid.
La huelga de las educadoras del 0-3 está sacudiendo las calles de Madrid. Este domingo 19, en la manifestación unitaria de la educación, tiñeron una enorme marea humana de amarillo.
Esta movilización estalla en uno de los sectores que más sufre las consecuencias de un modelo mercantilista de la educación. No en vano se trata de un sector marcadamente privatizado, con unas condiciones laborales que sin duda alguna son las peores de todo el sector educativo.
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Una lucha con tres patronales: Gobierno central, autonómico y empresas
Este lunes iniciaron su tercera semana de huelga indefinida manteniendo concentraciones y piquetes casi diarios. Están demostrando tanto una enorme capacidad de movilización, como a la vez están contagiando a otros territorios que ya se están planteando secundar la movilización de las educadoras del 0-3 madrileñas.
Frente a esta situación desde Nuestra Clase brindamos todo nuestro apoyo a esta lucha. A la vez queríamos incidir en algunas propuestas y planteamientos que a nuestro modo de ver son necesarios para desarrollar este conflicto y que acabe suponiendo un importante triunfo de la lucha de clases.
En primer lugar, es fundamental destacar lo que mencionábamos antes, la educación del 0-3 es un sector enormemente privatizado, más aún que otras etapas educativas. Esto se debe en gran medida al hecho de que se sigue considerando al 0-3 no como algo que forme parte del engranaje del sistema educativo, sino como un servicio para “guardar” a nuestros hijos e hijas. Es por eso que las compañeras del PLEI exigen que se les incluya en una ley estatal educativa que reconozca plenamente al primer ciclo de educación infantil como parte de la educación y por ende como un derecho universal y gratuito que tiene que garantizarse desde el Estado y sus instituciones. Por tanto, una de las peleas centrales es que se legisle de manera urgente, por la vía que sea necesaria, este reconocimiento que además tendría una implicación directa en las ratios, recursos y también en las condiciones de las propias trabajadoras.
Por otra parte, debemos exigir al gobierno de la Comunidad de Madrid que aumente drásticamente el gasto en educación, incluyendo el 0-3. Es indignante que la CAM sea la Comunidad con el menor gasto educativo por estudiante de todo el Estado. A su vez el 0-3 no entra ni siquiera en las partidas destinadas a la educación, sino que son entregadas a la empresa privada y luego se negocian unos pliegos cuya prioridad es “optimizar el gasto”, lo que dicho sin eufemismos significa poner por delante las ganancias de las empresas a las que conceden la gestión de este servicio público.
Es por eso por lo que otra de las reivindicaciones centrales es la de crear una red pública de escuelas y la remunicipalización las escuelas privatizadas o bajo gestión indirecta. No podemos dejar a nuestros hijos e hijas, que se encuentran en la franja de edad más vulnerable, en centros donde lo que prima no es su bienestar sino la ganancia de un puñado de capitalistas. Así como tampoco podemos desligarlo la lucha para que los cuidados no recaigan enteramente sobre las mujeres. En Madrid los datos son escalofriantes, según un estudio publicado por CCOO en marzo de 2026, más del 56 por ciento de las mujeres cuida diariamente de un familiar menor o dependiente. Esto tiene consecuencias directas en los niveles de precariedad y pobreza que claramente tiene una brecha de género. Así el 94% de las personas en Madrid que no pueden plantearse buscar empleo debido a responsabilidades familiares son mujeres, o el 24 % de las mujeres tienen que verse obligadas a trabajar una jornada parcial con las consecuencias económicas y en precariedad que implican. Por tanto, esta política mercantilista de la educación y en concreto del 0-3 profundiza la desigualdad de género.
Construir una fuerte red de asambleas por abajo frente a las negociaciones de la burocracia
En primer lugar, es fundamental desarrollar las asambleas por abajo. Durante este conflicto ya se empezaron a organizar asambleas por territorio con el objetivo de organizar piquetes en las distintas escuelas educativas donde hacía falta el apoyo mutuo de educadoras de otros centros.
Esta tendencia debe generalizarse a todos los territorios y barrios posibles, con el objetivo de articular una poderosa red de asambleas que permita involucrar al mayor número posible de educadoras en el conflicto. A la vez la propia asamblea central de los viernes, en la medida de lo posible, tiene que ir poco a poco convirtiéndose en una coordinadora de estas asambleas que surjan. Debemos seguir el ejemplo de Catalunya en donde una de las claves para neutralizar los intentos de quebrar la movilización a través de acuerdos por arriba de la administración y la burocracia sindical de CCOO y UGT fue el hecho de que existiesen una poderosa red de asambleas por abajo que a su vez estaban coordinadas mediante representantes de dichas asambleas y decidían democráticamente el rumbo de la lucha.
Esta “salida” del conflicto parece que es la apuesta que quiere ensayar el gobierno de Ayuso. De esta manera ya ha constituido una mesa negociadora con los “representantes oficiales” del sector, es decir CCOO, UGT, FSIE y USO, dejando fuera a PLEI, que es quien está organizando la huelga indefinida y en estos momentos son los representantes legítimos de las educadoras del 0-3 en lucha. No hay que hacer un ejercicio de futurología para darse cuenta de que tarde o temprano Ayuso y Zarzalejos tratarán de vender un acuerdo vacío de contenido para desmoralizar y confundir. Es el modus operandi clásico de la burocracia sindical, que lo pusieron en práctica el curso pasado con el objetivo de desgastar a Menos Lectivas, y que también lo intentaron, sin éxito, en Catalunya.
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Por un movimiento que no sucumba a los cantos de sirena del gobierno central y sus partidos
La relación con la izquierda institucional siempre es una cuestión polémica y compleja en los conflictos. La Comunidad de Madrid tiene a su vez una particularidad especial, y es que es una Comunidad gobernada por uno de los representantes más fuertes, o quizás el más fuerte, de la extrema derecha. El gobierno del PP marca fuertemente una agenda neoliberal que hace que estemos bajo un permanente pulso por parte del gobierno autonómico. A esto se le añade que lo que pasa en Madrid tiene trascendencia en el resto del Estado, por eso la figura de Ayuso no se puede entender tan solo en el contexto madrileño, sino como un personaje con una proyección estatal. Este escenario favorece la acción de los partidos de la izquierda del régimen, incluido el PSOE, que bajo la excusa de que la Comunidad de Madrid está gobernada por Ayuso pueden ubicarse como “amigos” de las luchas. Esto tiene como consecuencia que formaciones políticas que están en el Gobierno central y que tienen responsabilidad directa de la situación en la educación, como el PSOE, SUMAR, Mas Madrid o antes Podemos, terminen influyendo y canalizando la fuerza de las calles hacia las instituciones; llevando a la derrota una y otra vez a poderosos movimientos que nunca acaban de desarrollar todo su potencial. Lo hemos visto innumerables veces: con la Marea Verde, con Menos Lectivas, y ahora con la huelga de las compañeras del 0-3.
En este último caso lo podemos ver de forma flagrante. Como hemos mencionado una de las reivindicaciones centrales es que el 0-3 se incluya en la Ley Estatal de Educación. Se trata de un agujero en la legislación que deja fuera a toda una etapa educativa. La responsabilidad de que estos sea así es de quienes han legislado las últimas leyes de educación y concretamente la última, la LOMLOE, es decir el actual gobierno principalmente el PSOE. Pero también es responsabilidad del resto de formaciones que forman parte o apoyan al Gobierno y que durante 8 años no han movido un dedo para que esto sea diferente. Ahora vemos multitud de reuniones y apariciones públicas de líderes como Rita Maestre de Mas Madrid u Oscar López del PSOE o Ione Belarra de Podemos o la ministra de Educación Milagros Tolón que muestran apoyo a las educadoras en lucha y hacen promesas vacías. ¿Pero es que acaso no sucede lo mismo en las CCAA donde ellos gobiernan? ¿Esta situación no se da precisamente por el agujero legal de esta etapa en las leyes estatales, o por las leyes que permiten la privatización y que permiten un especial ensañamiento con esta etapa poco o nada reconocida por el Estado? Más allá de que evidentemente en un conflicto en marcha hay que abrir la negociación precisamente contra quién estás luchando, en este caso el Ministerio es una de las partes, pero esto no puede llevarnos a depositar ninguna confianza en quienes permanentemente han tenido una responsabilidad central en que el 0-3 sea un negocio en manos de las empresas y no un derecho para nuestros hijos e hijas.
Las educadoras han demostrado una fuerza impresionante levantando a pulso ellas solas una huelga indefinida que ya concluye su tercera semana. Para ganar este conflicto solo pueden confiar en sus propias fuerzas y en las del resto de sectores educativos. En el camino han arrancado la solidaridad de muchas y muchos trabajadores que vemos en esta lucha una respuesta de rechazo a las tendencias a la privatización e infrafinanciación en la educación y los sectores públicos. Igual que la huelga educativa catalana. Ambos conflictos son un rechazo a una tendencia que si no la enfrentamos urgentemente va a profundizarse. Los planes del Gobierno apuntan al rearme y esto implica mayor desfinanciación. Y enfrentar esto solo puede hacerse con la lucha de clases de la cual estos son dos ejemplos impresionantes. ¡Rodeemos este conflicto de solidaridad y apostemos por la unificación de las luchas!
Construir una huelga general educativa en Madrid
Por último, desde Nuestra clase consideramos fundamental que el conjunto de los sectores educativos de todas las etapas, tanto estudiantes como trabajadrxs, tomen como propia la lucha de las educadoras del 0-3, y hagan de este conflicto una gran batalla que sirva para cambiar la correlación de fuerzas de la lucha de clases en general y de la pelea contra el gobierno trumpista de Ayuso en particular. Esa pulsión ya existe por parte de los distintos espacios educativos como Menos Lectivas, las Plataformas de la Universidad, y otros espacios. Sin embargo, esta coordinación se tiene que transformar en algo mucho más orgánico, cotidiano y por abajo que permita unificar las fuerzas de manera mucho más efectiva. Esta debe ser una de las grandes cuestiones que se deben abordar desde el llamado sindicalismo alternativo, en el caso de la educación madrileña, CGT, STEM, CNT, Cobas o Solidaridad Obrera. Es necesario volcar toda la energía y recursos de estas organizaciones en constituir espacios más amplios de coordinación a la vez que se exige a CCOO y UGT que se sumen a la movilización y dejen de hacer pactos inútiles por arriba.
En ese sentido, como decíamos antes, el ejemplo de Catalunya es muy alentador de hacia dónde ir: hacia una huelga general educativa a inicios del siguiente curso. Para ello al igual que nuestros compañeros y compañeras catalanas es preciso dar pasos efectivos para que esto pueda realizarse. Para ello sería muy conveniente organizar un Encuentro a finales del actual curso de las distintas etapas educativas, que sea convocada por todas las plataformas en lucha (PLEI, Menos Lectivas, las Plataformas de las Universidades públicas etc.) para decidir una hoja de ruta que nos permita arrancar con fuerza en el curso 2026-2027, y que nos ayude a llevar asambleas a todos los centros educativos y que camine coordinadamente hacia una huelga general educativa en la Comunidad de Madrid.






