En la primera jornada de huelga indefinida de las escuelas infantiles de la Comunidad de Madrid, trabajadoras del sector han protagonizado piquetes informativos en numerosos centros y una gran concentración frente al Ministerio de Educación para denunciar la precariedad laboral y exigir mejoras urgentes en sus condiciones. La convocatoria, impulsada por la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles (PLEI) y apoyada por distintos sindicatos ha tenido un gran seguimiento.
La huelga se enmarca en un conflicto que viene de lejos. Las educadoras infantiles, muchas de ellas externalizadas o con condiciones laborales muy por debajo de otros sectores educativos, llevan años denunciando salarios que rozan el SMI, sobrecarga de trabajo, ratios elevadas que dificultan una atención adecuada a los niños y niñas y privatizaciones de esta etapa educativa. A esto se suma la falta de reconocimiento profesional de un colectivo clave para la educación en la primera infancia. El rol social de las educadoras de 0-3 es incalculable mientras sus condiciones y recursos son enormemente precarios denuncian muchas de ellas.
Entre las principales reivindicaciones destacan una ley estatal que equipare la educación infantil independientemente del centro o comunidad en la que se eduque a un niño; bajada de ratios; mayores recursos para la diversidad; mayor inversión y que vaya directamente a las escuelas; y mejores condiciones laborales con mejores salarios, reconocimiento de categoría y pareja educativa. Además de una gestión pública unificada que ponga fin a las privatizaciones y externalizaciones que hacen de esta etapa educativa un negocio para las empresas.
Te puede interesar la siguiente entrevista: Las escuelas infantiles van a la huelga: “Peleamos por una red de escuelas públicas y de calidad y que esta no sea a costa de nuestra salud mental y física”.
Desde primeras horas de la mañana, grupos de trabajadoras han recorrido distintas escuelas infantiles en piquetes informativos, explicando los motivos de la huelga tanto a familias como a otras compañeras. En varios centros, la actividad se ha visto reducida significativamente, evidenciando el impacto de la convocatoria a pesar de los elevados servicios mínimos impuestos.
A mediodía, la protesta se ha trasladado al centro de Madrid, donde varios miles de educadoras se han concentrado frente al Ministerio de Educación. Con pancartas y consignas, han denunciado la situación del sector y han reclamado una respuesta inmediata por parte de las administraciones. “Sin nosotras no hay educación infantil”, se podía leer en algunas de las pancartas.
Ante esta situación las educadoras han advertido de que, si no se resuelven todas las cuestiones que reclaman, las movilizaciones continuarán en los próximos días. La huelga pone sobre la mesa un conflicto estructural que afecta a miles de profesionales y que, según denuncian, repercute directamente en la calidad de la educación pública desde sus primeras etapas.
El Ministerio de Educación y las comunidades autónomas, en este caso la Comunidad de Madrid, vienen sosteniendo un modelo privatizador que deja un servicio profundamente esencial, el del cuidado de las infancias de 0 a 3 años, en manos de empresas privadas. Solo en la ciudad de Madrid el curso pasado 11.400 familias se quedaron sin plaza en las escuelas infantiles municipales. Convierten así una etapa tan importante del cuidado en un negocio con todo lo que esto conlleva a nivel de cuidado y de condiciones laborales como señalan la denuncia de estas trabajadoras. Todo ello convive con una red pública de estado y de las comunidades cada vez más reducida y con menos recursos.






