Diversas organizaciones sindicales, sociales y políticas marcharon este domingo 25 de enero a la Embajada de Estados Unidos para denunciar la ofensiva imperialista y neocolonial de Trump sobre Venezuela y América Latina. La Corriente Revolucionaria de Trabajadorxs (CRT) y Corriente Roja – Cuarta Internacional, junto al sindicato Co.bas, marcharon con un importante cortejo internacionalista independiente, en el marco de la declaración unitaria impulsada junto a CGT Madrid, Anticapitalistas y la Coordinadora Juvenil Socialista, entre otros.
La convocatoria de este domingo ha sido la segunda manifestación realizada en Madrid tras el brutal ataque del pasado 3 de enero en el que Estados Unidos bombardeó Venezuela y secuestró a Nicolás Maduro y Cilia Flores. Una “agresión imperialista intolerable” que ha supuesto “un paso más en la escalada de violencia contra América Latina” con el objetivo de “acabar con la soberanía nacional de los países del continente, disciplinar a los pueblos y a las clases trabajadoras y apropiarse de recursos energéticos y minerales”, como sostiene la declaración antes citada.
El bloque expresado a través de esta declaración expresó la necesidad de movilizarse contra la ofensiva imperialista de Donald Trump en América Latina y que tiene como punta de lanza la intervención en Venezuela, a la vez que denunciaba en papel cómplice del imperialismo europeo y español, que se aprovecha de la situación para repartirse el botín y seguir saqueando el petróleo venezolano.
En ese sentido Repsol es uno de sus máximos exponentes y forma parte de las multinacionales aliadas del trumpismo con el objetivo de repartirse los recursos naturales del país sudamericano. “Las empresas energéticas, entre ellas las españolas, como Repsol, se han abalanzado rápidamente sobre los recursos venezolanos, aliándose con el gobierno yanqui. El imperialismo es la respuesta capitalista a su propia crisis. Hoy, como ayer, Estados Unidos actúa como avanzadilla de los intereses empresariales. Al mismo tiempo, el gobierno de Trump reprime y asesina a quienes se oponen a su política racista y colonial en el interior del propio país”, sostiene la declaración unitaria.
La declaración impulsada por diversas organizaciones plantea la necesidad de “construir una resistencia independiente contra esta ofensiva del capital, que nos conduce a la guerra y al enfrentamiento entre los pueblos del mundo”. Y, al contrario de los convocantes oficiales de la manifestación, defiende una posición antiimperialista independiente del gobierno de Maduro y Delcy Rodríguez, que se niega a organizar la resistencia mientras negocia con la potencia imperialista agresora la entrega del país.
En este sentido, la declaración afirma: “Nos solidarizamos con el pueblo venezolano y su lucha contra el imperialismo, sin avalar al gobierno venezolano”, un gobierno que “ha aplicado políticas neoliberales y represivas contra su propia clase trabajadora, abriendo el camino entreguista al gobierno Trump”. Y enfatiza: “el pueblo y la clase trabajadora venezolana deben ser quienes den una salida propia y autoorganizada a la crisis de Venezuela, sin tutelas externas ni ocupaciones imperialistas, aislando así también los intentos de la oposición ultraderechista de Corina Machado de hacerse con el poder aprovechando la crisis”.
En ese marco, se hizo un llamamiento a manifestarse para impulsar “la movilización internacionalista e independiente contra el imperialismo”, defendiendo que “solo la acción global y autoorganizada de las clases trabajadoras del mundo puede detener al imperialismo y al nuevo colonialismo”, proclamas que se expresaron en las consignas coreadas en la manifestación.
Esta perspectiva de independencia de clase fue claramente expresada en el importante cortejo organizado por la CRT y CR-IV junto al sindicato Co.bas, con una inmensa pancarta con las consignas: “¡NO a la agresión imperialista contra Venezuela! ¡Abajo el rearme europeo! ¡Fuera Repsol de América Latina! y ¡Por una salida independiente de la clase obrera y el pueblo!”
Casi al finalizar la manifestación en la Embajada norteamericana, Andrea Zayas de Cobas y Lucía Nistal de CRT hicieron sendas intervenciones en las que reivindicaron que la única salida es la movilización internacional de la clase trabajadora y los pueblos contra el imperialismo.
Andrea Zayas, en nombre del sindicato Cobas, remarcó que “acudimos aquí al tiempo que apoyamos el empeño en crear un espacio de independencia de la clase obrera frente al imperialismo su militarismo y sus guerras. Un espacio que no acepte que en nombre de esa justa lucha se acabe apoyando o justificando las tropelías de cualquier gobierno patronal y autoritario”.
Desde una posición de independencia de clase, afirmó que “nuestro apoyo al pueblo y los trabajadores venezolanos no ha implicado ni implica apoyo alguno al gobierno o al régimen venezolano, que no ha sido golpeado únicamente por la fuerza del imperialismo, sino también por el callejón sin salida al que lo condujeron sus propias limitaciones”. Pero enfatizó: “quienes en nombre del justo repudio al gobierno venezolano avalan la infame intervención de EE.UU., encubren consciente o inconscientemente a la peor de las dictaduras, la que ejerce el imperialismo yanqui, el europeo y el chino, que llevan décadas expoliando América Latina, que explotan a la clase obrera y condenan a los pueblos a la pobreza y la sumisión”.
Por su parte Lucia Nistal, declaró que “el mismo régimen trumpista, que reprime en estos momentos a la población inmigrante y que avalo el genocidio en Gaza, fue el que agredió al pueblo venezolano por el petróleo. Pero el yanqui no es el único imperialismo. Europa tiene su propia agenda ultrarracista, de saqueo y de rearme imperialista, por eso decimos: ¡Fuera las garras de Repsol y del imperialismo español de América Latina! ¡Fuera la OTAN! ¡Fuera las bases yanquis del Estado español!”
Asimismo, Nistal sostuvo que “desde la CRT y Corriente Roja – Cuarta Internacional, denunciamos la agresión imperialista a Venezuela desde una oposición por izquierda al gobierno autoritario de Maduro” y que “así como repudiamos a Corina Machado y la oposición de extrema derecha, también denunciamos que el gobierno de Delcy Rodríguez negocia con el imperialismo la entrega del país a las petroleras, porque prefieren eso a desatar la resistencia de las masas.
“La lucha contra el imperialismo no puede ir hasta el final detrás de regímenes que reprimen a la clase obrera y defienden intereses capitalistas: ni en Venezuela ni en Irán”, por eso “hay desarrollar la movilización internacional de la clase trabajadora y los pueblos contra el imperialismo”.





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