Presentación
El objetivo original de este trabajo (como también hemos explicado en el documento presentado sobre Brasil en relación a la “guerra judicial” contra Dilma Rousseff y Lula, y que se complementa con este) era abrir la discusión, en el marco del debate precongresual del XVI Congreso Mundial (XVI CM) de la LIT-CI, sobre el llamado “lawfare” (o “guerra judicial”), un instrumento que el imperialismo viene utilizando de un modo cada vez más recurrente a nivel mundial en las últimas décadas, no solo en América Latina, sino en estados imperialistas como EE.UU., el Estado Español o Portugal. La “guerra judicial” o los “golpes judiciales” han venido a sustituir a los viejos golpes militares con tanques en la calle1, o a la “reacción democrática” que tan buenos resultados les diera desde los años 80. Por este motivo, tener una comprensión profunda del fenómeno y una política correcta para enfrentarlo es fundamental para una corriente que se reivindica del trotskismo y la clase obrera.
La “guerra judicial” o los “golpes judiciales” han venido a sustituir a los viejos golpes militares con tanques en la calle, o a la “reacción democrática” que tan buenos resultados les diera en desde los años 80. Por este motivo, tener una comprensión profunda del fenómeno y una política correcta para enfrentarlo es fundamental para una corriente que se reivindica del trotskismo y la clase obrera.
En particular, nuestra reflexión partió de una visión crítica de las posiciones sostenidas por PSTU-A ante la condena y proscripción de Cristina Fernández de Kirchner (CFK). Por este motivo, en la carpeta que contenía los documentos presentados a la Conferencia Internacional de Corriente Roja (30 y 31 de agosto de 2025), se incluyó un texto que ha servido de base para el desarrollo del presente documento, con el título: “ARGENTINA: Sobre la condena e inhabilitación de CFK”. (Todos los militantes de CR que no lo tengan y quieran leerlo, lo pueden solicitar y se les enviará el texto original presentado en la Conferencia Internacional)
Este documento que hoy presentamos en el marco del debate precongresual de nuestro Congreso extraordinario, se propone profundizar críticamente sobre la caracterización y las posiciones políticas sostenidas por el PSTU-A ante el caso de lawfare contra CFK (condena y proscripción) en Argentina que, hasta la fecha y que sepamos, no se ha cambiado ni criticado por ninguna sección de la LIT-CI. A su vez, y como hemos señalado al comienzo, este trabajo es complementario al documento “El golpe institucional en Brasil y la deriva estratégica del PSTU y la LIT”, que también hemos presentado en este precongreso.
Como decimos en el documento fundante de nuestra fracción, abordamos este debate partiendo de nuestra propia tradición teórico/política, por lo tanto, todas las críticas que hacemos deben entenderse, también, como una autocrítica.
Argentina después del golpe institucional en Brasil: tropezar con la misma piedra2
La falta de un balance autocritico de una política profundamente equivocada en Brasil, que nos llevó a no enfrentar un golpe institucional proimperialista, ya es un hecho de suficiente gravedad como para abrir una profunda reflexión sobre los derroteros de nuestra internacional. Sin embargo, no solo no extrajimos ninguna enseñanza de aquella experiencia, sino que hoy penosamente, volvemos a incurrir en el mismo error en Argentina: lejos de oponernos al encarcelamiento de Cristina Fernández de Kirchner, lo hemos apoyado abiertamente, coincidiendo, de hecho, con la política impulsada por las fuerzas de extrema derecha encabezadas por Milei, Macri y Trump.
Recordemos que, en el marco de la ofensiva reaccionaria del gobierno de Milei en Argentina, el 2 de junio CFK anunciaba su candidatura para las elecciones legislativas de septiembre de 2025. Una semana después, el 10 de junio, la Corte Suprema de justicia, formada por tres jueces, emitió su fallo de condena e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos contra CFK en la causa “Vialidad” (El «Caso Vialidad» es una causa judicial argentina en la que se investigó una presunta maniobra de corrupción en la asignación de 51 obras viales en la provincia de Santa Cruz, y por la cual se condenó a CFK). Un fallo que, recordemos también, se dio en el marco de la intervención del imperialismo a través de las presiones de Trump, prohibiendo la entrada a EE.UU. de CFK por “corrupta”, y de la AmCham (Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina) para que el fallo de la Corte saliera rápidamente.
Como planteamos en el documento “ARGENTINA: Sobre la condena e inhabilitación de CFK”: “La condena y la inhabilitación de CFK tuvo un carácter político y de proscripción, que afectó no solo a ella y su partido, ya que le impidió ser candidata, sino que atentó contra la voluntad de millones de personas que hubieran querido votarla en las últimas elecciones ejerciendo su derecho democrático, derecho que fue arrancado y conquistado a la burguesía y su ‘democracia’ a través de la lucha.”
Y agregábamos: “No tenemos la menor duda que CFK, su partido y sus dirigentes están ligados a la corrupción, de la misma forma que la “oposición”, en todas sus variantes y con todas las diferencias entre ellos: Milei, Macri, etc. Todos tienen programas y proyectos burgueses al servicio del capitalismo. “Su empresa” es el país, y todos ellos quieren la mejor tajada de esa torta, por eso se pelean para ver quien “corta” y quien “reparte”. La corrupción es inherente al capitalismo y a la clase que lo defiende, sostiene y administra. CFK y toda la burguesía están enlodados en este fango.”
“Durante sus gobiernos, no solo garantizaron ganancias para las multinacionales y sus empresas, también promulgaron leyes en esas cuevas de piratas y ladrones de la democracia burguesa, que son las cámaras de diputados y senadores, para controlar la organización y las movilizaciones de los y las trabajadoras que inevitablemente se sucederían ante semejantes ataques, entrega y ajustes: ley antiterrorista, Proyecto X, etc. No hay duda, corrupción y represión son las dos caras de la misma moneda en la lógica de los gobiernos y el sistema capitalista. Y el ‘kirchnerismo’, no fue la excepción.”
“Pero el gobierno de Milei, la burguesía en su conjunto y el imperialismo necesitaban garantizar, en un contexto de crisis, llegar a las elecciones de octubre con el camino despejado. El fallo y la condena a CFK estuvo al servicio de ese objetivo. Nosotros no defendemos a CFK, defendemos las libertades y derechos democráticos en el marco de la democracia burguesa cuando son atacados, inclusive, si ese ataque es a un sector patronal o a uno de sus representantes, porque, indefectiblemente, esos ataques apuntan a la clase trabajadora y a los militantes revolucionarios, activistas sociales, etc., para intentar reprimir en mejores condiciones, para atarnos las manos y tener las de ellos más libres.”
¿Cuál fue la posición del PSTU-A frente a esta situación?
En un artículo publicado en su página web3, los compañeros sostuvieron: “La persecución política debe ser repudiada, aunque se dirija a un sector patronal, ya que si se instalan serán aplicados con mayor fuerza contra los trabajadores. Pero en este caso, aunque haya una intención política clara del sector patronal opositor al Gobierno peronista en la actualidad, lo de Cristina no es un caso de mera persecución política. (…) Desde el PSTU nos oponemos a todas las medidas proscriptivas, al mismo tiempo que decimos que no es tarea de los trabajadores y trabajadoras agruparse bajo la bandera de la defensa de Cristina. Por el contrario, sí agruparse contra el ajuste y la entrega que el propio Gobiernocon Cristina como vicepresidenta está ejerciendo. Y movilizarse contra la criminalización de la protesta social que el propio gobierno sigue utilizando contra los luchadores obreros y populares.”
Dos semanas después, publicaban otro artículo en la misma web4, que terminaba diciendo: “En ese camino y para saber la verdad sobre las causas actuales de corrupción y evitar la manipulación de las mismas, proponemos formar una Comisión Investigadora con plenos poderes en base a representantes electos democráticamente por las organizaciones obreras. (…) Basta de fallos decididos por un puñado de jueces amigos de empresarios y políticos patronales: juicios por jurados obreros y populares. Llamamos a aquellos/as trabajadores/as y jóvenes que honestamente quieren un juicio justo para Cristina, Macri y todos los empresarios y funcionarios corruptos a luchar juntos por estas propuestas.” (En todos los casos negrita y subrayados son nuestros)
Entonces, en “ARGENTINA: Sobre la condena e inhabilitación de CFK”, nos preguntábamos, “Si hacemos este llamado a trabajadores/as y jóvenes que ‘quieren un juicio justo’, si decimos que la justicia capitalista ‘Es una de las instituciones más corruptas del Estado. Y la Corte Suprema es la suprema expresión de esa corrupción’ ¿cómo podemos decir que CFK ‘recoge lo que ha sembrado’ a través del fallo de una institución podrida hasta la médula?, ¿dónde quedaron las propuestas ‘en ese camino’, ‘formar una Comisión Investigadora’ ‘independiente de los poderes actuales’ hechas en 2022? El Poder Judicial ¿es o no es un poder fáctico interviniendo en el proceso electoral?”
Y continuábamos: “El Poder Judicial formado por tres personas, que entre los tres poderes es el que más escapa a la posibilidad de “control popular”, convertido en uno de los instrumentos de los llamados “libertarios” y la derecha tradicional, es un poder y una justicia colonizada al servicio de la burguesía para aplicar sus planes de entrega, y formada por el Departamento de Justicia de los EE.UU. desde hace años.”
En esta situación, el PSTU publica en su página web dos artículos con relación al fallo de la Corte Suprema5. En estos artículos se decía: “Es cierto que hay una especulación electoral con esta sanción. Y que la Corte es manejable por parte de los poderosos.”; que “Esto es una lucha de poder y dinero entre los que siempre han gobernado.”; que “Se trata de jugarretas políticas y jurídicas entre ellos, entre los que se suceden en el poder al servicio de los grandes capitalistas y de su propio enriquecimiento. Cristina, al igual que Macri y Milei, son millonarios a costa de sus negociados desde el gobierno. Ella misma ha dado los fundamentos para su condena, a partir de la corrupción de su gobierno”.
Todo esto para justificar, que “no pedimos la libertad de Cristina, no la consideramos una perseguida política, ni respetamos a los dirigentes peronistas que, con toda hipocresía, ocultan una parte fundamental de la realidad: la corrupción de los gobiernos peronistas (al igual que los demás) es completamente cierta. Esto es una lucha de poder y dinero entre los que siempre han gobernado. Por eso, no nos sumamos a las acciones en defensa de Cristina.”
Por ello ratificamos plenamente cuando en el documento antes citado afirmamos que “nos parece un gravísimo error la posición del PSTU-A. Ante un hecho totalmente autoritario, es decir, que tres individuos se esa catadura resuelva quien participa y quien no en unas elecciones, un organismo que se eleva por encima de toda la sociedad y que nadie eligió democráticamente, es una actitud bonapartista, totalitaria, y que no es una excepcionalidad, sino que es una de las expresiones de la crisis inter burguesa que estamos viendo en muchos países del mundo.
Ante este ataque a las libertades y derechos democráticos, la posición del PSTU minimizando este hecho, no solo comete, a nuestro juicio, un gravísimo error, además es suicida porque se acaba dando legitimidad a medidas que se terminarán usando cuando quieran y, sobre todo, contra nosotros, las organizaciones obreras y revolucionarias, y el activismo en lucha. Es, además, a nuestro juicio, una actitud absolutamente sectaria de frente a toda la base peronista, a los militantes del FITU6, a los/as activistas y luchadores, y al mismo tiempo es oportunista con respecto a la política del gobierno y el Poder Judicial, porque la minimiza.
La posición del PSTU no facilita abrir debates y discusiones con todos esos sectores para explicar pacientemente nuestra posición, la defensa de los derechos y libertades democráticas sin dar por ello ningún apoyo político a CFK y su partido.”
La declaración firmada por el PSTU y otros grupos afirmaba que era necesario «presentar una alternativa completamente independiente, opuesta a todas las variantes patronales«. Pero había que ser consecuentes con esa afirmación. “En este nuevo caso de ‘lawfare’, la justicia burguesa no estaba actuando en defensa de la democracia, ni de la transparencia, ni contra la corrupción de los poderosos, sino como un instrumento directo de una de esas ‘variantes patronales’, nada menos que la que está promovida por el imperialismo norteamericano.”
A nuestro entender, la posición del PSTU-A, como la que fue levantada por el PSTU de Brasil, no es consecuente con una política independiente. Porque la causa contra CFK no ha sido otra cosa que una (nueva) maniobra de carácter bonapartista y autoritario por parte del poder judicial argentino, promovida primero por la derecha argentina y después por el propio secretario de Estado del gobierno de Trump, Marco Rubio, con el propósito de detener a la dirigente peronista y sostener al entonces debilitado presidente Javier Milei. Una vez más, la apariencia “jurídica” de esa medida contra una líder de una fracción política burguesa, nos impidió reconocer su verdadero contenido de clase y el papel que cumple dentro de la actual ofensiva imperialista y reaccionaria en la región.
Esta postura, como la política que levantamos en Brasil, no tiene nada que ver con la tradición y principios de nuestra corriente y las posiciones sostenidas por el propio Nahuel Moreno en Argentina en otros períodos de su convulsiva historia. Como recordábamos en el documento presentado a la Conferencia Internacional, “cuando fue el golpe pro yanki contra Perón en el 55, Moreno y nuestra corriente plantearon que había que enfrentar en las calles a los tanques de los golpistas, y defendieron en las fábricas, en los sindicatos y en las universidades los derechos políticos de Perón, que los golpistas acusaron de todo tipo de cosas, y también los derechos democráticos del pueblo trabajador, sin depositar ninguna confianza política en el líder del peronismo.”
Pese a que ni el gobierno de Perón ni la CGT (Confederación General de los Trabajadores) llamaron a los trabajadores a enfrentar el golpe, ni intentaron organizarlos ni mucho menos que se armasen para derrotar a los “gorilas” (es decir, los sectores burgueses y estalinistas antiperonistas), ya desde antes del 16 de junio de 1955 la entonces pequeña corriente liderada por Moreno llamaba correctamente a la “movilización obrera como única respuesta contra el golpe de estado clerical-patronal-Imperialista”, denunciaba que “el imperialismo yanqui y la Iglesia preparan un golpe de estado” y llamaba a la “¡Unidad de la clase obrera para aplastarlo!”, mientras exigía que “La CGT y las organizaciones obreras tienen la obligación de denunciar el golpe de estado y preparar a la clase obrera para enfrentarlo”.
En uno de los tantos artículos publicados por Moreno y otros compañeros entonces, se decía: “Es necesario que la CGT y todas las organizaciones que se reclaman de la clase obrera discutan democráticamente esta necesidad, en las secciones, en las fábricas, en los sindicatos. Solamente la movilización de la clase obrera detendrá el golpe de estado, la tarea más importante en el momento actual es preparar esa movilización (…) “Debemos preparar ya mismo asambleas en todas las fábricas del país en las cuales debe haber amplia libertad para que todos los obreros, sean de la tendencia política que sean, incluso los católicos, tengan la posibilidad de presentar libremente sus mociones”7.
Como plantea Milcíades Peña en su Prólogo al folleto “¿Quiénes supieron luchar contra la ‘revolución libertadora’ antes del 16 de septiembre de 1955?”, la estrategia de los trotskistas fue “luchar junto al peronismo contra los golpes de Estado, pero sin depositar ninguna confianza en la política de la dirección peronista y explicando constantemente a la clase obrera que sólo ella, armada, confiando en sus propias fuerzas, actuando independientemente de la Presidencia de la Nación y del Ministerio de Guerra, sólo ella, podría aplastar las intentonas patronal-imperialistas y defender las conquistas logradas con Perón. (…) Pero, señalaban los socialistas revolucionarios, trotskistas, la única forma de aplastar definitivamente a la oligarquía y el imperialismo es que la clase obrera tome el poder, porque un gobierno como el peronista, que gobernaba con un pie apoyado en los obreros y otro en los patrones y los generales, a la larga iba a capitular ante la oligarquía y el imperialismo, dejando a la clase obrera desarmada frente a sus enemigos.”8 ¡Que contraste entre esta política y el seguidismo que hemos tenido en Argentina y Brasil frente al bonapartismo judicial y el golpismo impulsado por el imperialismo y la derecha!
Pero recordemos otro ejemplo, por si quedan dudas sobre el hilo rojo de la tradición que reivindicamos. El 24 de marzo de 1976, tras el triunfo del golpe genocida, Isabel Perón fue detenida por la dictadura militar encabezada por la junta que formaban Videla, Massera y Agosti, estuvo cinco años en prisión domiciliaria. Como también decíamos en el documento antes mencionado, “Durante todo ese período, y correctamente, pedimos su libertad y la de todos los presos políticos. Al mismo tiempo que manteníamos nuestra independencia política decíamos que los militares no tenían derecho a juzgarla, sino que solamente el pueblo trabajador podía imponer la verdadera justicia obrera y popular sobre ella. Esto no nos impedía llamar a la unidad de acción con el peronismo para impulsar y fortalecer de conjunto las campañas democráticas con el reclamo de su libertad y la de todos los presos políticos. Este llamado a la unidad de acción y el pedido de libertad para Isabel y los presos nos permitiría intervenir, abrir debates, contactos, organizar y movilizar. Luego, con la apertura democrática, en 1983, defendimos su derecho a poder presentarse a elecciones, recordando que mientras duró su prisión durante la dictadura militar, pedimos su libertad, cuando los demás partidos ‘democráticos’ y el mismo peronismo callaban. Recordamos esta política de nuestro partido porque la reivindicamos como correcta, a pesar de que durante el gobierno de María Estela ‘Isabelita’ Martínez de Perón, y luego durante la dictadura militar, la Triple A (de la que fue cómplice y a la que protegió), a lo largo de esos dos períodos, persiguió, asesinó y desapareció a militantes revolucionarios, entre ellos a alrededor de cien de nuestros propios compañeros.”
Para concluir: recuperar los mejores hilos de continuidad de nuestra tradición revolucionaria en la defensa de las libertades democráticas con una política de independencia de clase, cuestionando todo aquello que consideramos errores teóricos, programáticos y/o estratégicos, es una tarea ineludible para volver a los principios del trotskismo obrero y revolucionario, rompiendo definitivamente con el rumbo catastrófico adoptado por la LIT-CI en las últimas décadas.
16 de noviembre de 2025
Fracción Trotskista de Corriente Roja
1 “El viejo Plan Cóndor que utilizó Estados Unidos en la década del 70’ para apoyar las dictaduras latinoamericanas mutó a pulpo judicial para la subordinación e inhibición de los dirigentes populares, en la región en general y Argentina en particular. En lugar de entrenar a militares y policías en prácticas de contrainsurgencia, el Gobierno norteamericano apela sistemáticamente al adoctrinamiento de jueces y fiscales para la realización de investigaciones sin más sustento que la persecución e interpretaciones del Derecho sin más asidero que la condena moral sin pruebas ni racionalidad jurídica.” (https://www.enorsai.com.ar/politica/37464-los-tentaculos-norteamericanos-en-el-poder-judicial- argentino.html)
2 Este apartado parte de los fundamentos expresados en el documento “ARGENTINA: Sobre la condena e inhabilitación de CFK”, presentado a la Conferencia Internacional de Corriente Roja realizada el 30 y 31 de agosto de 2025, firmado por Adrián B., Ame, Caps y Jesús, en los que se adelantaba una reflexión sobre los problemas del llamado “lawfare” y nuestra política.
3 “Sobre el pedido de condena a Cristina Fernández”, 25/08/2022: https://pstu.ar/sobre-el-pedido-de- condena-a-cristina-fernandez/
4 “Juicio a Cristina: ¿persecución política o corrupción?”, 8/9/2025: https://pstu.ar/juicio-a-cristina- persecucion-politica-o-corrupcion/
5 “Ante la condena a CFK”, 11/06/2025, disponible en: https://www.facebook.com/PSTUARG/photos/ante-la-condena-a-cfkcristina-fern%C3%A1ndez-de-kirchner-finalmente-ha-sido-sentencia/1120305886795686/?_rdr; y una declaración junto a otras tres organizaciones: “La Izquierda no debe atarse al carro del peronismo y Cristina Kirchner”, 18/06/2025, disponible en: https://litci.org/es/la-izquierda-no-debe-atarse-al-carro-del-peronismo-y-cristina-kirchner/
6 FITU: Frente de Izquierda y de los Trabajadores-Unidad, creado en 2011 como frente electoral, y lo forman: Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), Izquierda Socialista (IS), Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), y Partido Obrero (PO).
7 Nahuel Moreno, «El golpe gorila de 1955» (Comp. 1954-1956), tomado del libro publicado por Editorial El Socialista en 2012. Disponible en https://www.nahuelmoreno.org/escritos/El_Golpe_Gorila_de_1955.pdf
8 Nahuel Moreno, «El golpe gorila de 1955» (Comp. 1954-1956), tomado del libro publicado por Editorial El Socialista en 2012. Disponible en: https://www.nahuelmoreno.org/escritos/El_Golpe_Gorila_de_1955.pdf






